A continuación reproducimos la declaración del Devrimci İşçi Partisi (DİP, Partido Revolucionario de los Trabajadores de Turquía). En este valioso pronunciamiento, el DİP defiende, desde una posición inequívocamente socialista revolucionaria, la necesidad urgente e intransigente de luchar contra el imperialismo y el sionismo, identificados como los principales enemigos de los pueblos del Medio Oriente y el mundo. La guerra entre Israel e Irán no es un episodio aislado, sino un nuevo capítulo en la estrategia de dominación del bloque imperialista-sionista, que desde hace más de un año ha intensificado su política de limpieza étnica, genocidio y desarticulación del llamado “Eje de la Resistencia”. Frente a la agresión del Estado sionista —una avanzada terrorista del capital financiero internacional—, el DİP reafirma el derecho inalienable de Irán a la autodefensa, denunciando a su vez la complicidad activa o pasiva de los Estados Unidos, la Unión Europea, los regímenes árabes reaccionarios, Turquía, Rusia y China, todos ellos sirvientes del capital imperialista global, cuyo silencio o colaboración contribuye al avance de la barbarie. ¡Colaborar abierta o encubiertamente con el sionismo es un crimen! ¡El pueblo está en contra, los gobiernos son sus sirvientes! En este contexto, el DİP llama a cerrar filas en defensa de Irán, sin ambigüedad ni titubeos. De acuerdo con esta posición: ¡No hay lugar para la vacilación ni la incertidumbre! ¡El camino hacia la paz en el Medio Oriente pasa por la derrota del imperialismo y el sionismo!
Ahora bien, el apoyo a la resistencia frente a la agresión sionista no implica indulgencia con el régimen reaccionario de los mulás. El DİP señala con claridad que el fracaso de Irán en organizar una defensa eficaz desde el primer momento, el asesinato de altos mandos militares y científicos nucleares, y la capacidad del sionismo para infiltrar sus aparatos, revela no solo debilidad en el terreno militar e informativo, sino también una crisis profunda de legitimidad política. Esta vulnerabilidad es producto directo del carácter opresivo del Estado iraní, cuyas políticas contra las mujeres, las minorías y la clase trabajadora han facilitado la propagación de la propaganda imperialista y el reclutamiento de conspiradores al servicio del sionismo. Por eso, el DİP afirma que la única fuerza capaz de derrotar de forma duradera al imperialismo y al sionismo no es otra que el proletariado organizado, que levante su programa revolucionario y unifique, con sus propios métodos de lucha, a los trabajadores y oprimidos de Irán, del mundo árabe, de Turquía y del planeta entero. Esta guerra, advierte el DİP, no es más que el preludio de una nueva conflagración mundial, y solo la revolución socialista internacional podrá impedir su estallido o, en caso de iniciarse, ponerle fin. Frente al curso catastrófico del imperialismo, la alternativa es clara: ¡socialismo o barbarie! Por ello, se exige el cierre inmediato de las bases militares de EE. UU. en Turquía, un embargo total contra Israel, el apoyo sin reservas a la resistencia palestina y la construcción de una nueva Internacional que organice a los proletarios del mundo en la lucha por la emancipación de la humanidad.