
La muerte de un Papa
A contramano del sentido común que invade a la izquierda y al progresismo, el texto de Marco Ferrando señala con claridad los límites estructurales e inherentes a la institución eclesiástica y, en consecuencia, a la figura de Francisco. Más allá de sus actitudes individuales aparentemente progresistas, su posición política como jefe de la Iglesia implicó la administración de una maquinaria reaccionaria, fundada en la defensa del orden existente y ajena a cualquier perspectiva real de emancipación. El texto subraya que las palabras de compasión o de denuncia no alteran la función histórica de la Iglesia como sostén ideológico de la desigualdad, y recuerda que la naturaleza teocrática y capitalista de esta institución permanece intacta, más allá de los gestos de apertura. El análisis del comunista italiano reafirma el punto de vista del marxismo revolucionario frente a los intentos de reconciliar la fe religiosa con los objetivos de transformación social.




