El texto de Rosa Moro expone el persistente saqueo de los recursos naturales de la República Democrática del Congo, perpetrado por las potencias occidentales que emplean la violencia de manera sistemática para afianzar su control sobre la riqueza del país, lo que ha generado un escenario de guerra prolongada. Estados Unidos y la Unión Europea han intensificado su dominio sobre los minerales estratégicos congoleños, cuyo valor se estima en 24 billones de dólares, apoyando a grupos armados y reactivando el antiguo corredor colonial de Lobito para exportar cobalto, cobre, coltán y litio. A finales de 2024, los primeros cargamentos partieron desde Angola, y, más recientemente, se presentó el “Corredor Verde”, una megainversión público-privada de 150 mil millones de euros, impulsada por Occidente, para consolidar su control sobre estos recursos, cuya escasez ha sido reconocida en el Foro de Davos como uno de los mayores riesgos globales de la próxima década. Este escenario bélico, alimentado por intereses económicos, ha agravado la crisis humanitaria y perpetuado un ciclo de violencia que parece no tener fin.