Mario Vargas Llosa y la revolución peruana: un comentario sobre “Historia de Mayta”

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Por Alejandro Santistevan

Publicado originalmente en 2017 en la página: https://alejandrosantistevan.wordpress.com/2017/02/06/un-comentario-a-partir-de-historia-de-mayta-de-mario-vargas-llosa/

Acabo de terminar de leer Historia de Mayta de Mario Vargas Llosa, tal vez una de sus novelas menos leídas. El libro, como todo lo de MVLL, está escrito con una técnica notable y un uso de recursos narrativos muy fino. A pesar de esto, el mayor mérito del texto es recuperar un hecho histórico que ha sido enterrado en el olvido y que merece bastante más atención de la que ha recibido: el levantamiento de Jauja de mayo de 1962.

Estuve en Jauja mientras terminaba la novela, sus calles conservan el tono familiar, tradicional y pausado que describe Vargas Llosa, pero han perdido hoy el brillo que al parecer tenían en los años de 1960.  A pesar de que en la actualidad está mucho más conectada con el país, Jauja conserva un aire de aislamiento y de lejanía que ayuda a entender por qué se le ocurrió a alguien que podría ser el foco de la revolución peruana.  Esta certeza de que la revolución la podía hacer un grupo de jóvenes convencidos y no necesariamente un “ejército rojo” es solo posible luego de que Fidel, el Che, Camilo y el resto de revolucionarios cubanos dieran el ejemplo en 1959 en Cuba.

Mayta es el personaje central de la novela, un taimado miembro del Partido Obrero Revolucionario (Trostkista) que luego de años de conspiraciones insignificantes se ve envuelto por fin en la acción armada real. Motivado por un teniente segundo de la Guardia Republicana, que ha asumido (demasiado) apasionadamente el Marxismo-Leninismo-Trotskismo, el personaje principal termina empuñando una metralleta y combatiendo en las faldas de los andes a las fuerzas del estado. Tanto en la novela como en la realidad el levantamiento de Jauja fue un fracaso absoluto, sus cabecillas murieron o fueron capturados y la población no se plegó en lo más mínimo a estos intentos revolucionarios.

No quiero arruinar la lectura de un libro, que así tengamos nuestras diferencias radicales con Vargas Llosa, recomiendo enérgicamente. Solamente quiero dar a conocer el hecho y ofrecer algunos datos. En la novela Vargas Llosa dice que la “revolución” la empezaron cinco escolares, un alférez, un viejo trosko, un juez de paz y dos dirigentes campesinos; la versión de MVLL podría parecer propia de la ficción pero resulta que la realidad es así de literaria.

Jan Lust, probablemente el mejor estudioso de la experiencia guerrillera en el Perú, narra que en verdad el personaje conocido como Mayta en la novela de MVLL es Jacinto Rentería y que era la figura de más experiencia política del grupo. Su partido, el POR (T) no lo apoyó en su “aventura” revolucionaria, tal vez temeroso de una teoría de revolución guerrillera, y tuvo que arreglárselas con el apoyo local. Al amanecer Rentería y Vallejo, el Guardia Republicano, tomaron la cárcel de Jauja capturando ahí alrededor de quince fusiles Mauser, la siguiente parte del plan era proveerse de recursos para la guerrilla robando los dos bancos más importantes de Jauja y luego continuar hacia la comunidad de Quero, todo esto frente a la ajena y atónita mirada de la población jaujina.

La confianza que tenían el fanático miembro de la Guardia Republicana y el trostkista Rentería en que las masas campesinas los apoyaría, que la insurrección sería automática y que todos estarían igual de comprometidos como ellos falló. Finalmente los obreros del centro nunca llegaron, los campesinos de las alturas no estaba interesados en revoluciones y la gente de Jauja no encontraba interés en la prédica marxista de los revolucionarios, que finalmente parecían más unos adolescentes en un simulacro militar que la vanguardia del proletariado peruano. El plan de internarse en la selva de Junín para emular la campaña de la Sierra Maestra en Cuba fracasó rotundamente, antes de cruzar los andes, y aquejados por el frío, la altura, la falta de preparación y el descenso de la algarabía inicial, los revolucionarios fueron alcanzados por una columna de guardias republicanos que no dudaron en disparar a matar; probablemente creían que eran unos abigeos o ladrones de banco antes que revolucionarios, en el año 1962 aún no era cotidiana la palabra guerrilla ni la palabra revolución.

Murieron el guardia Vallejos y Vicente Mayta, un dirigente campesino de la zona que se plegó al alzamiento, el resto pasó un año en la cárcel y luego fue amnistiado por Belaunde. Esto es solo el inicio de la historia de la guerrilla en el Perú, militarmente es un hecho insignificante pero simbólicamente creo que no se han explorado sus implicancias lo suficiente; la novela de Vargas Llosa nos sirve entonces para enterarnos de los sucesos, pero sobre todo para aprehender cómo un intelectual orgánico de la derecha entiende la revolución, los andes, la pobreza y la política. Es un documento doble, de la historia de la guerrilla, pero también de cómo piensa la clase dominante el Perú y su historia.

Alejandro Santistevan es estudiante doctoral en el Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México.

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