Declaración del Devrimci İşçi Partisi (DİP, Partido Revolucionario de los Trabajadores de Turquía). Publicado originalmente en: https://redmed.org/article/peoples-victory-iran-can-only-be-achieved-defeat-imperialism
En Irán, el proceso que comenzó con las acciones de los bazaríes en el Gran Bazar de Teherán se ha convertido en un levantamiento a nivel nacional. Si bien los cortes de internet impuestos por el régimen en todo el país duran ya una semana —superando incluso los apagones de internet durante la revolución egipcia de 2011—, se ha vuelto extremadamente difícil obtener información fiable del país, debido también a la circulación de imágenes manipuladas por inteligencia artificial. No obstante, es evidente que la escala de la violencia empleada contra los manifestantes ha alcanzado un nivel pocas veces visto, y que el número de muertos ya no se cuenta por decenas ni cientos, sino por miles. El Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP), que en Turquía libra una lucha por el pan y la libertad contra el régimen despótico de Erdoğan, considera legítima la búsqueda de libertad del pueblo iraní contra el dominio de los mulás y la saluda.
El pueblo iraní, que durante años ha tomado las calles a costa de sus vidas en nombre de la libertad, debe permanecer vigilante ante los buitres que ahora se congregan en la cúspide de esta lucha. Este es un deber de suma importancia, precisamente para llevar la lucha por la libertad a la victoria. Reza Pahlavi, heredero de la antigua monarquía iraní y orgánicamente vinculado al imperialismo y al sionismo, se está promocionando como el nuevo líder de Irán recurriendo a diversas manipulaciones. El hecho de que el peso de la clase trabajadora en las protestas sea mucho más limitado que, por ejemplo, durante las manifestaciones de 2019, facilita que estos enemigos colaboracionistas del pueblo se presenten como una dirección alternativa. La forma de repeler esta amenaza es que la clase trabajadora asuma el protagonismo en la lucha, a través de sus propias organizaciones y métodos, y tome la dirección de la nación en sus propias manos bajo una línea antiimperialista intransigente.
Aún más importante, el imperialismo y el sionismo mismos están intentando utilizar estas protestas para ganar la guerra que han estado librando contra el Estado y el pueblo iraníes. El imperialismo estadounidense, enemigo principal de los pueblos de nuestra región, ha declarado abiertamente —por boca del propio presidente de los EE. UU., Donald Trump— que podría lanzar un ataque militar contra Irán. La agresión estadounidense del 3 de enero, que incluyó la detención y el secuestro del presidente electo de Venezuela, ha envalentonado aún más al imperialismo para atacar a Irán. Si tal ataque comenzara, la lucha librada por todas las fuerzas en Irán contra la embestida imperialista y sus colaboradores se volvería justa y necesaria.
El sionismo israelí, por su parte, deja por ahora el liderazgo del proceso a los Estados Unidos, con la esperanza de que, al final de esta crisis, el pueblo y el Estado iraníes queden incapacitados para resistir a Israel. La declaración hecha por Israel afirmando que agentes del Mossad están presentes entre los manifestantes no es un mero acto de jactancia; es un intento de provocar violencia dentro de Irán e incluso de aumentar la probabilidad de una guerra civil. El valiente pueblo de Irán no debe permitir una guerra civil reaccionaria y fratricida, en la cual Irán sería «sirianizado». La repetición en Irán —cuya población roza los 100 millones— de la tragedia vivida en Siria, con sus 25 millones de habitantes, conduciría a desastres mucho más horrendos. La lucha en Irán contra las provocaciones imperialistas y sionistas y contra la «sirianización» del país es parte integral de la búsqueda de la libertad. La victoria sobre el imperialismo y el sionismo es una condición indispensable para que los pueblos de nuestra región alcancen la libertad.
¡Viva la lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad!
¡Abajo el imperialismo estadounidense!
¡Abajo el Estado sionista de Israel!




