¡Bandidos estadounidenses secuestran al presidente de Venezuela!¡Manos fuera de Venezuela, imperialismo estadounidense!

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Declaración del Devrimci İşçi Partisi (DİP, Partido Revolucionario de los Trabajadores de Turquía). Publicado originalmente en: https://redmed.org/article/us-bandits-abduct-president-venezuela-us-imperialism-hands-venezuela

El jefe del imperialismo estadounidense, Donald Trump, viene desde hace casi un año amenazando a Venezuela entre los países de América Latina, utilizando el narcotráfico como pretexto. Con el tiempo, estas amenazas se vieron reforzadas por ataques llevados a cabo por la Marina de los Estados Unidos contra determinadas embarcaciones en aguas internacionales. En los últimos días, una instalación ubicada en la costa venezolana fue bombardeada —supuestamente bajo el argumento de que era utilizada para el envío de drogas—, muy probablemente como resultado de una operación encubierta de la CIA autorizada previamente por Trump. Todo ello ha ido acompañado, desde hace tiempo, por sanciones estadounidenses contra Venezuela que han agravado de manera extrema las condiciones de vida de la población y han provocado la muerte de decenas de miles de personas. Los imperialistas estadounidenses también han incautado de forma arbitraria, muy recientemente, dos petroleros venezolanos. Con los bombardeos de anoche en las cercanías de la capital, Caracas, aun cuando la agresión imperialista no haya adoptado todavía la forma de una guerra abierta, el país se encuentra ahora sacudido por una secuencia de operaciones encubiertas de la CIA con características claramente bélicas. Mientras se escribían estas líneas, ha llegado la noticia de que Nicolás Maduro, aparentemente junto con su esposa, ha sido secuestrado y trasladado a un lugar no especificado.

Como Partido Revolucionario de los Trabajadores de Turquía (DIP), nos solidarizamos con Venezuela frente a la agresión del imperialismo estadounidense. Está absolutamente claro que el ataque imperialista contra Venezuela no tiene nada que ver con la lucha contra el narcotráfico. Si ese fuera el caso, el objetivo de Estados Unidos habría sido, por ejemplo, México. El verdadero objetivo es el control del petróleo venezolano, que constituye las mayores reservas del mundo. Desde que Hugo Chávez, predecesor de Maduro, llegó al poder en 1999 y nacionalizó las empresas petroleras; desde que Venezuela adoptó, en lugar de políticas proestadounidenses, un modelo conocido como Socialismo Bolivariano y una línea de política exterior independiente; y desde que asumió en América Latina una posición contraria a los intereses del imperialismo, el imperialismo estadounidense no ha dejado de rechinar los dientes. Obsesionado con el petróleo venezolano, Estados Unidos intenta ahora instalar en el poder a una política de oposición de extrema derecha y proimperialista, María Corina Machado, vergonzosamente galardonada con el Premio Nobel de la Paz hace apenas unos meses. Trump, quien dio la orden del ataque de hoy, ya hablaba abiertamente desde 2017 de invadir el país. La administración Biden puso bajo su protección al golpista Juan Guaidó. ¡La agresión estadounidense es ilegítima!

Detrás del intento de Trump de derrocar al régimen en Venezuela se encuentra probablemente otro objetivo que, desde un punto de vista socialista, es aún más significativo. Cuba atraviesa serias dificultades económicas. En determinados momentos, prolongados cortes de energía generan malestar social y elevan las tensiones. Esto ocurre a pesar de que el régimen venezolano —en conflicto con el imperialismo— ha venido suministrando petróleo barato a Cuba. Si el régimen venezolano fuera derrocado, el precio del petróleo importado se dispararía, sumiendo a Cuba en dificultades aún mayores. Es muy probable que la administración Trump esté calculando también este escenario y planee utilizar la nueva situación para derribar al más inspirador para los pueblos del mundo entre los últimos Estados obreros que aún se mantienen en pie.

Dada la lealtad del régimen despótico de Turquía a la OTAN, sus cálidas relaciones con Trump y su respaldo al plan de Trump incluso en Gaza, donde pretende desempeñar el papel de líder, resulta evidente que, pese a la estrecha diplomacia mantenida en el pasado con Maduro, se alineará no con Venezuela sino con los imperialistas. A lo sumo, el ministro de Asuntos Exteriores del régimen despótico emitirá una condena meramente simbólica o un llamado a la calma para aparentar sensibilidad hacia los pueblos oprimidos. Sin embargo, los intereses de nuestra clase trabajadora pasan por cortar todo apoyo al imperialismo, que paso a paso está arrastrando al mundo hacia una Tercera Guerra Mundial. Es decir, los intereses de nuestra clase trabajadora residen en abandonar la OTAN, cerrar las bases imperialistas e incluso luchar por aplastar a la propia OTAN.

El Partido Revolucionario de los Trabajadores llama a todos los socialistas del mundo a solidarizarse con Venezuela y a apoyarla frente a los ataques del imperialismo estadounidense. Sean cuales sean nuestras críticas a Maduro, hoy es nuestro deber incuestionable adoptar una posición firme y sin vacilaciones contra el derrocamiento, por parte de Estados Unidos, del gobierno legítimo de Venezuela.

¡Abajo el imperialismo estadounidense!

¡Abandonar la OTAN, aplastar la OTAN!

¡Socialistas, movimiento obrero y antiimperialistas de todo el mundo: defendamos a Venezuela!

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