Tesis sobre el futuro de Siria

Por Savas Michael-Matsas
- La ofensiva militar del HTS (Hay’at Tahrir al-Sham), una antigua rama de Al Qaeda, junto con el Ejército Nacional Sirio de los mercenarios turcos de Erdogan, apoyados por el ejército turco, contra el decadente régimen de Assad hasta su derrocamiento, sirve a los planes del imperialismo estadounidense y del Estado sionista para remodelar todo Oriente Medio según sus necesidades urgentes e intereses globales. El ataque comenzó el 27 de noviembre, coincidiendo con el «alto el fuego» con Israel firmado por Hezbolá en el Líbano, tras el aniquilamiento de la dirigencia máxima de Hezbolá por la maquinaria terrorista sionista vinculada al genocidio en curso del pueblo palestino en Gaza, la limpieza étnica en desarrollo y los planes de anexión de Cisjordania por parte del colonialismo sionista de extrema derecha, junto con preparativos para una guerra inmediata contra Irán.
- El régimen de la dinastía Assad, de 53 años, colapsó en 13 días. Era corrupto y decadente, una caricatura degenerada del viejo nacionalismo baazista árabe pequeñoburgués. Como dijo el propio Netanyahu tras la caída de Assad, durante medio siglo Siria no disparó una sola bala contra Israel. También participó en la primera guerra imperialista de Estados Unidos contra Irak. Persiguió y masacró a la resistencia palestina, como en Tel al Zaatar en 1976. Solo fue salvado en el pasado gracias a sus aliados, Hezbolá en 2013 y, especialmente, a la intervención militar rusa en 2015 y al apoyo de Irán, que lo ayudó por razones políticas y geopolíticas propias.
- Recientemente, el régimen de Assad realizó nuevas aperturas hacia Occidente imperialista con la ayuda de los Emiratos Árabes Unidos y las monarquías del Golfo. Por su parte, Turquía, bajo la dirección de Erdogan, pidió a Assad una ofensiva conjunta contra la región autónoma kurda del noreste de Siria, así como que aceptara el regreso a Siria de 3,5 millones de refugiados sirios provenientes de Turquía, quienes sufren la enorme crisis económica y la demagogia antiinmigrante de los fascistas turcos del MHP (Partido de Acción Nacionalista). Assad rechazó ambos términos y Turquía ayudó, por lo tanto, a lanzar la ofensiva contra el régimen sirio, anulando el anterior acuerdo de Astaná entre Turquía y Rusia.
- El cambio de régimen en Damasco es un duro golpe para el Eje de Resistencia contra Israel. Es particularmente un golpe para el debilitado Hezbolá e Irán. Pierden un lugar estratégico, bases para la Guardia Revolucionaria de Irán y un puente terrestre para enviar ayuda militar al Líbano. Irán se convierte en un objetivo directo de la guerra de Israel y del imperialismo estadounidense. Rusia perderá sus bases en Tartus y cerca de Latakia, sus únicas bases en el Mediterráneo y Oriente Medio, especialmente importantes para sus operaciones en África. Pero el mayor golpe lo recibe el pueblo sirio, que enfrenta la amenaza de fragmentación y el reinicio de una guerra internacional por poder dentro del país, así como el pueblo palestino, que permanece aislado en condiciones de una guerra genocida, mediante una escalada salvaje de Israel que ha conducido a un desastre humanitario.
- La caída del régimen de Assad agrava e intensifica la guerra en Oriente Medio. Israel ya ha ocupado indefinidamente los Altos del Golán, el Monte Hermón adyacente a Damasco y otros territorios sirios, mientras destruye todas las capacidades militares del ejército sirio con cientos de bombardeos. También continúa el genocidio en Gaza e intensifica la brutalidad del ejército israelí y los colonos en Cisjordania, mientras, con la ayuda de sus traidores colaboradores urbanos de la «Autoridad Palestina», ataca y mata a militantes en el campo de refugiados de Yenín. Israel está expandiendo su guerra contra Yemen y los hutíes con nuevos ataques al puerto de Hodeida y a la capital Saná. Sin embargo, los hutíes permanecen resistentes e inflexibles, continuando sus ataques con cohetes contra el corazón de Israel, Tel Aviv.
- La escalada de la guerra imperialista-sionista contra las naciones oprimidas de Oriente Medio está vinculada a los planes imperialistas para un «Nuevo Oriente Medio», pomposamente anunciados nuevamente por Estados Unidos y Netanyahu en las Naciones Unidas en vísperas de octubre de 2023, así como por Trump con los «Acuerdos de Abraham» para «normalizar las relaciones» entre Israel y las oligarquías árabes, desde el Golfo hasta Marruecos, siendo el enlace más importante Arabia Saudita. El llamado “Nuevo Oriente Medio” es una parte vital de la estrategia global del imperialismo estadounidense para crear un corredor que conecte el Océano Índico con el Mediterráneo y Europa, bloqueando la «Nueva Ruta de la Seda» de China.
- Desde esta perspectiva, es claro que la guerra en Oriente Medio, con todas sus particularidades y raíces históricas, está interconectada con la campaña de guerra imperialista global liderada por Estados Unidos y la OTAN. Desde Ucrania hasta Palestina, pasando por el Líbano y Siria, desde el Báltico al Mar Rojo y, más tarde, al Mar de China Meridional, todo ello está dirigido contra los principales enemigos estratégicos declarados de Estados Unidos y del imperialismo occidental: Rusia y China. El objetivo del imperialismo en la crisis capitalista mundial no resuelta y en su declive histórico es encontrar una salida a su estancamiento, completando la desintegración catastrófica de la URSS, fragmentando y colonizando el antiguo espacio soviético, así como China. En este enfrentamiento global, el movimiento revolucionario no puede ser un “observador neutral”, mantener una “distancia igual” o defender abiertamente el imperialismo en sus ataques a Ucrania, Siria, Asia o América Latina. Debemos luchar por derrotar la tendencia de Estados Unidos y la OTAN hacia una Tercera Guerra Mundial, por su derrota en Ucrania, por el renacimiento revolucionario de un nuevo poder obrero soviético en el marco de los Estados Unidos Socialistas de Europa, de Lisboa a Vladivostok, sin capitalistas, oligarcas, bonapartes o burócratas.
- Afirmamos con Lenin que una característica esencial de la era imperialista es la división y el conflicto entre naciones opresoras y oprimidas. Desde esta perspectiva, defendemos críticamente el Eje de Resistencia en su conflicto con el imperialismo estadounidense y con el Israel sionista. En caso de agresión y guerra imperialista contra Irán, defendemos al pueblo de Irán manteniendo siempre nuestra crítica y delimitación con su liderazgo religioso reaccionario y la independencia política de la clase trabajadora. La necesidad de un Frente Único Antiimperialista en los términos indicados por el IV Congreso de la Internacional Comunista es imperativa. Para su victoria, se necesita urgentemente la dirección de la clase trabajadora internacional y de una Internacional revolucionaria guiada por el programa marxista de la revolución permanente.
- El colapso ignominioso del régimen de Assad reveló el agotamiento final del nacionalismo burgués y pequeñoburgués en el oprimido “Sur Global”. El papel del estalinismo y su fracaso (especialmente en Egipto, Siria, Irak, Sudán) también desempeñaron un papel importante en los desastres de Oriente Medio. Para resolver la crisis de dirección y preparar el camino para el Frente Único Antiimperialista bajo la dirección del proletariado, nuestra estrategia debe conquistar a las masas de las naciones oprimidas. Por eso es importante promover nuestros lemas tácticos teniendo en cuenta la actual situación objetiva y subjetiva. Consideramos hoy absolutamente necesario plantear la exigencia de una Palestina libre, unida, secular y socialista, desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo, en la que árabes y judíos vivan juntos en fraternidad, en el marco de una Federación Socialista de los pueblos y nacionalidades de Oriente Medio.
Savas Michael-Matsas es el secretario general del EEK, el Ergatiko Epanastatiko Komma, o Partido Revolucionario de los Trabajadores. Estudió Medicina en la Universidad de Atenas entre 1965 y 1971. Entre 1971 y 1974, realizó un posgrado en radiología y oncología en París, donde también estudió Filosofía, Historia y Economía política. En los últimos treinta años, Savas ha publicado numerosos libros, artículos y ensayos sobre filosofía, economía política, estudios judíos, historia y teoría literaria basados en un marxismo no dogmático. Desde la década de 1970 participa en el movimiento marxista internacional. Actualmente es profesor Profesor de filosofía y estudios culturales en la Universidad de Atenas. Sus ensayos han sido traducidos al inglés, francés, español, portugués y turco.